Lo más caro que una modelo puede traer a una sesión de baño es una marca de bronceado.
Ni un mal ángulo, ni un retraso, ni los zapatos equivocados. Una marca de tirante en la espalda, o un triángulo dos tonos más claro que la piel de alrededor, hay que quitarlos con retoque de cada foto en la que aparezcan, y en una jornada de catálogo esas fotos son la mayoría.
Por eso la semana anterior importa más que la propia mañana de la sesión. Esto es lo que pedimos a las modelos que contratamos para la temporada de Goa, y por qué está cada cosa en la lista.
Siete días antes: deja de cambiar cosas
La semana previa a una sesión de baño no es momento de probar nada nuevo. Ni productos nuevos para la piel, ni un color de pelo nuevo, ni la dieta sobre la que leíste el martes. Todo lo que puede salir mal en la piel necesita entre cinco y siete días para calmarse, y la sesión cae dentro de ese margen.
La muestra está escalada según las medidas que diste en el casting. Intentar cambiar tu cuerpo en siete días no hará que te quede mejor. Solo te traerá cansancio e hinchazón, y la cámara ve eso antes que cualquier otra cosa.
Si un cliente quiere un cambio concreto, lo dirá al contratarte. Si no lo ha dicho, ha contratado lo que vio.
Piel
Sol
Estás en Goa, tienes el mar ahí mismo y una sesión el jueves. Hasta el jueves, nada de sol.
Una quemadura sale roja en la foto y el día de la sesión no tiene arreglo. Una marca de bronceado que no tenías en el casting cambia la paleta de color en la que un cliente ha invertido un mes. Si tienes que estar al aire libre, un SPF alto, sombrero y camiseta de licra en el agua, y que el baño sea corto, porque la camiseta deja su propia marca.
El día de la sesión es otra cosa. Vas a pasar horas al sol y llevamos protector solar justo para eso. Trae también el tuyo, y que sea mate. Cualquiera con brillo o con color se ve en cámara como un reflejo que compite con la luz.
Depilación
Cera o hilo como mínimo tres días antes, nunca la víspera. Una depilación con cera reciente deja granitos y rojeces durante cuarenta y ocho horas, y la cámara los encuentra en cada primer plano de la ingle o de la axila.
Si te afeitas, la noche anterior, con una cuchilla nueva y nada perfumado después. La irritación del afeitado la mañana de la sesión es el mismo problema con otra causa.
No vamos a decirte cuánto vello quitar. Eso queda entre tú y el briefing. Decidas lo que decidas, decídelo tres días antes.
Exfoliación e hidratación
Una exfoliación suave tres o cuatro días antes, una sola vez. Acaba con las zonas secas de codos, rodillas y talones, que en una sesión de baño salen todas en cámara y, en cualquier otro tipo de trabajo, casi ninguna.
La víspera, no. La piel recién exfoliada se ve irritada bajo el flash durante un día entero.
Hidrátate todas las noches de esa semana. La mañana de la sesión, ponte menos crema de la que te pide el cuerpo. La piel grasa refleja la luz por zonas, y el estilista prefiere añadir un brillo donde se quiere antes que pelearse con uno que está por todas partes.
Lo que se ve
Moratones. Espinillas, rodillas y la cara externa de los muslos, por un banco del gimnasio, una moto o el marco de una puerta. Tardan diez días en irse y salen en cada plano entero. Durante una semana, trata tus piernas como si ya estuvieran en las fotos.
Marcas de elásticos. Esto sorprende a la gente, y hace perder más tiempo en el plató que ninguna otra cosa de esta lista. Una cinturilla apretada, unos calcetines, el tirante del sujetador, un reloj. Cada uno deja en la piel un surco que puede tardar una hora en desaparecer. Ve a la sesión con ropa holgada, sin cinturilla, sin calcetines y sin nada más ajustado de lo necesario, y las marcas se habrán ido antes de que llegues.
Autobronceador. No, salvo que lo pida el briefing. El autobronceador pasa a la ropa de baño, y la muestra es la única que existe. Una muestra manchada no se puede fotografiar en el siguiente color hasta que se haya lavado, y a veces ni siquiera entonces.
Pelo
Ni corte, ni color, ni alisado químico en la semana de la sesión. El estilista ha planificado a partir del pelo que el cliente vio en el casting. Cinco centímetros menos, o un flequillo nuevo, cambian el look sin que se haya consultado a nadie.
Lávalo la noche anterior, no por la mañana, salvo que el call sheet diga otra cosa. El pelo lavado el día anterior aguanta el peinado. Con el pelo lavado a las seis de la mañana, a las nueve ya se ha deshecho todo.
Tampoco te pongas mucho aceite en el pelo la noche anterior. En cámara parece pelo sin lavar, y pasa a la ropa de baño y al fondo.
Uñas
Las manos salen en todas las fotos. En la cadera, sujetando un tirante, apartando el pelo. Los pies salen en todos los planos enteros, y una sesión de baño consiste, sobre todo, en planos enteros.
Cortas, limpias, limadas y sin pintar o en un tono neutro parecido al de tu piel. El esmalte desconchado es el clásico retoque que nunca tendría que haber existido. Un color oscuro cambia la foto y, salvo que el briefing lo haya pedido, se quita en el plató con el quitaesmalte que el estilista tenga a mano, que nunca trata bien a las uñas.
Los pies se olvidan y los pies se ven. Una pedicura en la semana previa, los talones arreglados, las uñas de los pies cortas. Las marcas de las chanclas cuentan como marcas de bronceado.
La noche anterior
La sal, el alcohol y trasnochar se notan en la cara a la mañana siguiente, en forma de una hinchazón que no se va hasta mediodía. En Goa esto cuesta más que en Bombay. No somos tus padres. Somos quienes tienen que fotografiarte la cara a las ocho de la mañana.
Bebe agua durante el día, come lo que comes normalmente y acuéstate a una hora que te daría vergüenza confesar.
Prepara la bolsa esa misma noche, no por la mañana. Ropa interior nude sin costuras de tu talla, una bata fina, chanclas, una goma del pelo, tu protector solar, algo de picar que puedas comer en dos minutos y agua. Un desodorante que no deje marcas blancas, porque la ropa de baño negra las delata en cada foto en la que sale la axila.
Lo que cambiamos
Antes enviábamos estas notas la víspera de cada sesión, con la idea de que así la modelo las tendría frescas. Frescas las tenía, y no servían de nada. Nada de esta lista se puede hacer en un día.
Ahora salen con la confirmación del trabajo, una semana antes, y las mañanas que empiezan con una marca de tirante y una llamada al retocador casi han desaparecido.
En resumen
Siete días antes, no cambies nada. Tres días antes, depilación y exfoliación. La noche anterior, lávate el pelo, prepara la bolsa y duerme. La mañana de la sesión, ropa holgada, nada de cinturillas, menos hidratante de la que te pide el cuerpo y el mismo bronceado que tenías en el casting.
Entonces solo queda una cosa de la que preocuparse, la luz, y esa parte es trabajo nuestro.