Una sesión de playa en Goa se planifica contando hacia atrás desde el amanecer, que en octubre llega hacia las seis y media y en enero hacia las siete.
Pongamos que en enero amanece a las siete. La cámara puede empezar a trabajar unos veinte minutos antes, la peluquería y el maquillaje van antes que la cámara, y el trayecto en coche, antes que ambos. Las modelos que ya han hecho jornadas de playa suelen poner el despertador entre las tres y media y las cinco.
Nuestras propias colecciones las fotografiamos en una sala, y una sala tiene puerta, sombra, aseo y un suelo que no se mueve. Esto es lo que ocupa su lugar en la arena, y lo que conviene preguntar.
Por qué una sesión de baño en Goa empieza a oscuras
En una playa la luz es rasante dos veces al día, y tan cerca del ecuador pasa deprisa. Más o menos hora y media después de salir, el sol ya proyecta sombras duras, y entre las ocho y las nueve la mañana se ha terminado.
La segunda ventana es, más o menos, la última hora y media antes de la puesta de sol, y termina en ese tramo al que llaman la hora dorada. En noviembre y diciembre el sol se pone hacia las seis, y más tarde al principio y al final de la temporada.
Dos ventanas cortas y un hueco largo que nadie del equipo ha elegido. Averigua si tu trabajo aprovecha una o las dos, porque un día que aprovecha las dos termina de noche.
El día en cuatro partes
El orden es el de un día de estudio, de la hora de convocatoria al fin de jornada. Lo que cambia es el horario.
El despertador y el trayecto
Lo pone el mapa. Del norte del estado a las playas del extremo sur hay unas dos horas por carretera antes del amanecer, y más de día. Así que el sitio donde duermes decide a qué hora suena tu despertador. Si el alojamiento lo buscas tú, pregunta dónde está la playa antes de reservarlo.
Pregunta la víspera si alguien pasa a recogerte, y a qué hora, porque un coche a las cuatro de la mañana no se empieza a buscar a las cuatro de la mañana.
La ventana de la mañana
Desde la primera luz hasta que las sombras se endurecen. Al amanecer hace unos veinte grados de diciembre a febrero y unos veinticuatro en octubre. Con el cuerpo mojado, en ropa de baño y con la ligera brisa de tierra, eso puede ponerte la piel de gallina mientras en la foto es verano, y el equipo suele llevar más ropa encima que tú.
Comprueba que te pongan un albornoz o una toalla por encima en cuanto termine cada toma. Baja tu propio albornoz o tu toalla hasta la arena, porque el vehículo se queda en la carretera.
La playa se llena con horario fijo: los equipos de limpieza empiezan hacia las seis, los chiringuitos pueden abrir desde las siete y los deportes acuáticos se permiten a partir de las ocho. La calma dura poco.
Las horas centrales
Una luz que los equipos evitan, y el sitio donde todos pasan esas horas varía.
A última hora de la mañana, la arena seca a pleno sol puede quemar los pies descalzos, y para eso están tus chanclas. El sol del mediodía pega fuerte todos los meses de la temporada. El protector solar se aplica más de una vez. Nosotros lo llevamos los días de sesión, y las notas para la semana previa explican por qué traer uno mate.
Sentarte o arrodillarte te deja la piel llena de arena y marcada con una textura que tarda en borrarse. Entre toma y toma, quédate de pie o siéntate en una toalla.
La segunda ventana
Ahora la luz llega desde el agua, y la brisa marina, que entró hacia el mediodía, te mueve el pelo.
La orilla también se ha movido. En Goa hay dos pleamares y dos bajamares al día, y en una playa llana el borde del mar se desplaza decenas de metros entre unas y otras. Una bolsa que dejes cerca del encuadre con la marea baja quedará más tarde al paso del mar.
Una playa no tiene puerta
En las playas de Goa no se puede entrar con vehículos sin autorización, así que el vehículo, y todo lo que lleva dentro, se queda donde termina la carretera. Lo que hace las veces de sala varía. Puede ser una tienda plegable, el vehículo junto a la carretera o una habitación cercana. Las diferencias están en el tiempo y en quién puede ver dentro. Ir andando hasta la carretera y volver le resta tiempo a la ventana de la mañana.
Los chiringuitos con licencia solo pueden abrir a partir de las siete, y cada uno tiene que ofrecer un aseo portátil. A principios de temporada muchas veces todavía no están montados, y no en todas las playas los hay. Si la convocatoria es al amanecer, un chiringuito no sirve como plan.
Hasta dónde te metes se decide en la arena seca
El agua está cálida toda la temporada, lo que no dice nada de cómo se comporta. En octubre el mar a menudo está más revuelto que en los meses siguientes, y la pendiente de la playa, recortada por el monzón, sigue más pronunciada hasta entrado noviembre, con cambios bruscos de profundidad. Las olas derriban a la gente, y el tejido mojado pesa.
El servicio de socorrismo que designa el estado trabaja desde las siete de la mañana hasta la puesta de sol. Una sesión que arranca con la primera luz empieza antes que el servicio. El propio servicio avisa de que puede haber corrientes de resaca en cualquier punto de la costa.
Por eso, en una sesión de bikini en Goa, la profundidad de cada toma la acuerdas en la arena seca, antes de disparar. Pregunta hasta dónde llega la más profunda. Una toma más adentro que te pidan ya en el agua es una decisión nueva, y se acuerda de la misma manera. Si no sabes nadar, dilo cuando te ofrezcan el trabajo, y otra vez en la arena seca. Es un dato para planificar, como el número de pie, y sirve más antes de la sesión que el mismo día.
El tejido claro o con forro fino transparenta más cuando está mojado, sobre todo a contraluz. Pregunta si una prenda clara va forrada antes de meterte en el agua con ella, y mira la primera toma en mojado.
Los demás y sus móviles
Las modelos cuentan que hay turistas que se acercan y se ponen a hacer fotos. El departamento de turismo del estado ha recomendado a los visitantes que no fotografíen a desconocidos sin permiso. Es una recomendación, y no todo el mundo la ha leído.
La foto de un desconocido es una foto que nadie ha revisado y cuyo uso nadie ha acordado contigo. Pregunta quién del equipo se encarga de la gente que graba, para que, cuando aparezca un móvil, tengas una persona concreta a quien avisar. El fotógrafo está mirando por el objetivo y puede ser el último en darse cuenta.
Quién tiene el permiso
Una sesión que graba vídeo en Goa necesita un permiso de rodaje, que se expide a través de la Entertainment Society of Goa. Un agente puede parar en el acto una sesión que no lo tenga y confiscar el equipo. Las normas, tal como están publicadas, no aclaran si una sesión que solo hace fotos necesita uno, y por eso puede que la respuesta que te den sea que esta es solo de fotos. Esa respuesta no cubre el vídeo.
Nada de eso es papeleo tuyo. Tu única pregunta es quién tiene el permiso, porque una mañana interrumpida por un agente no se recupera.
Preguntas para quien te contrata
Qué tiempo hará en una playa no tiene respuesta. Nosotros lo aprendimos una vez perdiendo dos días por la lluvia. Las demás preguntas sí tienen respuesta, y varían según el cliente:
- Qué playa es, si pasan a recogerte y a qué hora, y cómo vuelves
- Si el día aprovecha una ventana de luz o las dos
- Dónde te cambias y esperas, y dónde están la sombra, el agua y el aseo
- Hasta dónde se espera que te metas en el mar, y quién vigila
- Quién se encarga de la gente que graba, y quién tiene el permiso
En la segunda hay dinero de por medio, así que pregunta cómo se cuenta y cómo se paga una jornada partida.
Pregunta antes de aceptar el trabajo. Cuando suene el despertador, las respuestas serán lo que se metió en las bolsas la noche anterior.